Evaluación del endometrio en mujeres peri y posmenopáusicas

Guía de práctica clínica sobre la Evaluación del Endometrio en Mujeres Peri y Posmenopáusicas, publicada por la Sociedad Europea de Menopausia y Andropausia (EMAS), en 2013.

El objetivo de esta guía clínica fue brindar asesoría basada en la evidencia sobre la evaluación del endometrio en mujeres peri y posmenopáusicas, estudiando los diferentes métodos de diagnóstico endometrial, sus indicaciones y limitaciones.

El objetivo primordial de realizar una evaluación endometrial es descartar un carcinoma endometrial o una hiperplasia endometrial premaligna. Entre los método diagnósticos para este fin está el ultrasonido transvaginal, este examen debe realizarse inicialmente, ya que es un método no invasivo y no sólo mide el grosor del endometrio, sino que puede detectar otras patologías pélvicas, como leiomiomas y tumores ováricos. La evaluación por ultrasonido depende de la experiencia del operador, el equipo y la calidad de visualización.

La principal indicación de métodos invasivos es la obtención de tejido endometrial para diagnosticar o descartar la presencia de cáncer de endometrio o tumores pre-malignos. La biopsia se realiza principalmente como un procedimiento ambulatorio. La histeroscopia se utiliza cuando se sospecha que las lesiones focales de la cavidad uterina son pólipos endometriales o fibromas sub-mucosos, es un examen operador dependiente y las lesiones pueden obstruir la visualización.

 

Recomendaciones Destacadas:

 

  • La ecografía transvaginal debe utilizarse para la evaluación inicial.
  • Siempre y cuando sea posible, la biopsia endometrial se debe realizar como un procedimiento ambulatorio.
  • La histeroscopia permite la visualización directa de la cavidad endometrial y la detección de lesiones focales.
  • En usuarias de tamoxifen, el grosor endometrial se incrementa, en el caso de sangrado posmenopáusico se recomienda realizar histeroscopia.
  • La terapia estrogénica aumenta el riesgo de cáncer de endometrio durante el tiempo de uso y varios años después de la suspensión del tratamiento, se recomienda evaluación continua.
  • La evaluación del endometrio en ausencia de sangrado debe limitarse a las mujeres con alto riesgo de cáncer de endometrio.
  • En mujeres sin diagnóstico claro, con síntomas recurrentes o persistentes, o con antecedente de hiperplasia, se les debe hacer seguimiento a largo plazo.