Epilepsia en el Embarazo

Guía de práctica clínica sobre el “Manejo de la Epilepsia en el Embarazo”, publicada por el Royal College of Obstetricians & Gynaecologists, en Junio de 2016.

La epilepsia es una de las condiciones neurológicas más comunes en el embarazo, con una prevalencia del 0,5-1%. La epilepsia en el embarazo se asocia con mayor riesgo de muerte materna y, por el uso de antiepilépticos, con mayor riesgo de malformaciones fetales congénitas mayores.  La siguiente guía resume la evidencia actual sobre los desenlaces maternos y fetales que se presentan en mujeres embarazadas con epilepsia. Provee recomendaciones sobre el cuidado durante la etapa preconcepcional, antes, durante y después del parto.

 

Puntos Destacados:

 

  • El diagnóstico de la epilepsia y de las convulsiones epileptiformes debe ser realizado por un médico con experiencia en epilepsia, usualmente un neurólogo. (Punto de buena práctica clínica)
  • En mujeres embarazadas que presenten convulsiones en la segunda mitad del embarazo y éstas no puedan ser claramente atribuidas a epilepsia, se debe iniciar tratamiento inmediato de acuerdo a los protocolos para eclampsia hasta que se realice el diagnóstico luego de una evaluación neurológica completa. (Punto de buena práctica clínica)
  • Las mujeres con epilepsia que estén planeando su embarazo deben tener un médico competente en el manejo de epilepsia y entre ellos deben compartir la responsabilidad de las decisiones sobre la selección y dosis de los antiepilépticos, teniendo en cuenta el riesgo para el feto y el control de las convulsiones. (Punto de buena práctica clínica)
  • Se les debe informar a las mujeres con epilepsia que la mayoría de las madres tienen hijos sanos normales y que el riesgo de malformaciones congénitas es bajo si no tuvieron exposición a antiepilépticos en el período preconcepcional. (Grado de recomendación C)
  • A las mujeres se les debe informar que el riesgo de anomalías congénitas en el feto es dependiente del tipo, el número y la dosis de antiepilépticos. (Grado de recomendación B)
  • Todas las mujeres con epilepsia deben tomar ácido fólico 5mg/día antes de la concepción y deben continuar su ingesta por lo menos hasta finalizar el primer trimestre para reducir la incidencia de malformaciones congénitas mayores. (Punto de buena práctica clínica)
  • Debe utilizarse la menor dosis efectiva de antiepilépticos para reducir el riesgo de anomalías congénitas  en mujeres con epilepsia. (Grado de recomendación B)
  • Debe informarse a las mujeres con epilepsia que dos tercios de ellas no presentarán un empeoramiento de las convulsiones durante el embarazo. (Grado de recomendación B)
  • Las mujeres con epilepsia deben tener acceso a un cuidado antenatal planeado diseñado por un equipo de cuidado de la epilepsia. (Punto de buena práctica clínica)
  • Basado en la evidencia actual, la monitorización continua de los niveles séricos de antiepilépticos en el embarazo no está recomendada; sin embargo, siempre debe considerarse de manera individualizada. (Grado de recomendación C)
  • Los profesionales de la salud deben estar alertas a los signos de depresión, ansiedad, y síntomas neuropsiquiátricos en las madres expuestas a antiepilépticos. (Grado de recomendación D)
  • En el período antenatal, las mujeres con epilepsia deben ser evaluadas regularmente sobre: los factores de riesgo para convulsiones, como privación del sueño y estrés; y tipo y frecuencia de las convulsiones. (Punto de buena práctica clínica)
  • Se requieren estudios seriados para la detección de bebés pequeños para la edad gestacional y para planear la necesidad de tratamiento adicional en las mujeres con epilepsia y que están expuestas a antiepilépticos durante el embarazo. (Grado de recomendación B)
  • A todos los bebés que nazcan de madres con epilepsia y que estén tomando antiepilépticos se les debe ofrecer vitamina K 1mg IM para prevenir enfermedad hemorrágica del recién nacido. (Punto de buena práctica clínica)
  • El diagnóstico de epilepsia per se no es una indicación para cesárea programada o para la inducción del parto. (Grado de recomendación D)
  • En las mujeres con epilepsia, que estén tomando antiepilépticos inductores enzimáticos, y estén en riesgo de parto pretérmino, no se recomienda duplicar la dosis profiláctica de corticoesteroide antenatal para prevenir el síndrome de distrés respiratorio del recién nacido. (Grado de recomendación D)
  • Se les debe informar a las mujeres con diagnóstico de epilepsia y que estén embarazadas que el riesgo de convulsiones durante el parto es bajo. (Grado de recomendación C)
  • Se debe considerar el uso de benzodiacepinas de larga acción como clobazam si hay un riesgo muy alto de convulsiones en período periparto.  (Grado de recomendación D)
  • Las convulsiones durante el parto deben ser terminadas lo más pronto posible para evitar hipoxia materna y fetal, y acidosis fetal. Las benzodiacepinas son el medicamento de elección. (Grado de recomendación D)
  • Es importante saber que a pesar de que el riesgo de convulsiones durante e inmediatamente después del parto es bajo, este es relativamente mayor que durante el embarazo. (Grado de recomendación C)
  • Los recién nacidos de madres con epilepsia y con tratamiento con antiepilépticos deben ser monitorizados para los efectos adversos asociados a la exposición in útero a estos medicamentos. (Grado de recomendación C)
  • A las mujeres con epilepsia y con tratamiento antiepiléptico en el embarazo se les debe promover la lactancia materna. (Grado de recomendación C)
  • Las mujeres con epilepsia deben recibir consejería de anticoncepción para evitar embarazos no deseados. (Punto de buena práctica clínica)
  • Los dispositivos intrauterinos de cobre, los sistemas intrauterinos con liberación de levonorgestrel y las inyecciones con acetato de medroxiprogesterona deben ser promovidos como métodos confiables de anticoncepción que no se ven afectados por el uso de antiepilépticos. (Grado de recomendación D)