“El cáncer de endometrio y los anticonceptivos orales: Meta-análisis de 27.276 mujeres con cáncer de endometrio de 36 estudios epidemiológicos”

El reciente artículo publicado en Lancet Oncology sobre los anticonceptivos orales y la reducción a largo plazo del riesgo de cáncer de endometrio. El estudio proyecta que cerca de 400.000 c asos de cánceres de endometrio se han evitado en los países desarrollados por el uso de los anticonceptivos orales (AO) durante los últimos 50 años, y que aproximadamente 200.000 de estos casos fueron en los últimos 10 años.

Este fue un meta-análisis de 36 estudios epidemiológicos que incluyeron a más de 27.000 mujeres con cáncer de endometrio y más de 100.000 controles. El estudio encontró que después de 5 años de uso de anticonceptivos orales, hubo una reducción del 24% en el riesgo de cáncer de endometrio. Las reducciones persistieron durante al menos 30 años después de suspender los anticonceptivos orales y se aplican tanto a los anticonceptivos orales de dosis alta que se utilizaban en la década de 1960 y las píldoras de dosis más baja que se han utilizado en las últimas décadas. Con 10-15 años de uso de anticonceptivos orales, hubo una reducción del 50% en el riesgo de cáncer de endometrio.

Durante mucho tiempo, se ha sabido que existen tanto beneficios anticonceptivos y no anticonceptivos de la píldora anticonceptiva. En cuanto a la anticoncepción, la píldora sin duda ha proporcionado el control de las mujeres sobre las decisiones de su propia regulación de la fertilidad. Sin embargo, también es útil para otras indicaciones, tales como el control de la menstruación irregular o abundante, quistes ováricos, acné e hirsutismo, así como síntomas de tipo premenstrual.

Algunos riesgos, aunque muy bajos, deben tenerse en cuenta. Durante el uso actual, se ha evidenciado un mayor riesgo de trombosis venosa, infarto de miocardio y accidente cerebrovascular, pero los riesgos absolutos tienden a ser bastante ínfimos, especialmente en mujeres jóvenes y sanas. Los riesgos tienden a ser mayores en las mujeres mayores, fumadoras, o las que sufren de hipertensión arterial u otros factores de riesgo vascular, pero estos riesgos cardiovasculares tienden a limitarse a su uso actual de anticonceptivos orales y no persistir luego de su suspensión.

Ahora estamos aprendiendo que hay muchos beneficios potenciales de los anticonceptivos orales que se vuelven aparentes muchos años después de dejar la píldora, incluyendo los recientes hallazgos sobre el cáncer de endometrio. También se ha conocido durante algún tiempo que los anticonceptivos orales pueden reducir el riesgo de cáncer de ovario en una manera similar. Diez a 15 años de uso se asocia con cerca de la mitad el riesgo de cáncer de ovario que persiste muchas décadas después de su uso.

También puede haber una reducción en el cáncer colorrectal, que ha sido sugerido por varios estudios.

 

¿Cuáles son las implicaciones de este informe?

 

Ciertamente, para una mujer que es joven, saludable, y que utiliza anticonceptivos orales para regular su fertilidad u otros usos no anticonceptivos, nos sugiere que los beneficios de los anticonceptivos orales no sólo contrarrestan potenciales riesgos, sino que los superan. Además, se plantea la posibilidad de que en un pequeño y selecto subgrupo de mujeres que están en mayor riesgo de cáncer de ovario o de endometrio, como las mujeres portadoras de mutaciones de alto riesgo oncológico para cáncer de ovario como la positividad para BRCA1 o BRCA2, o las mujeres con síndrome de Lynch, los anticonceptivos orales pueden tener un rol en su prevención de la quimioterapia. Sin embargo, esto necesita de más estudios para comprender realmente el equilibrio de los beneficios y riesgos.

Dr. Patricio Barriga P
Profesor A. Universidad Finis Terrae