Adenomiosis y fertilidad

Resumen de la guía de práctica clínica del Royal College of Obstetricians and Gynaecologists sobre “Manejo del Síndrome Premenstrual”, publicada por An International Journal of Obstetrics and Gynaecology, en el año 2017.

 

El síndrome premenstrual afecta a 4 de cada 10 mujeres, se presenta con una amplia gama de síntomas físicos y psicológicos que pueden limitar las actividades diarias. En este resumen se revisa la clasificación, los métodos de diagnóstico y se dan orientaciones acerca de la toma de decisiones en el manejo de la enfermedad.

 

Introducción:

 

El síndrome premenstrual incluye un amplio conjunto de síntomas psicológicos como depresión, ansiedad, irritabilidad, pérdida de la confianza y cambios de humor. También pueden presentarse síntomas físicos como hinchazón y mastalgia.

 

La periodicidad más que el tipo de síntomas y el grado de impacto en las actividades diarias son los determinantes principales del diagnóstico del síndrome premenstrual. Sumado a esto se debe demostrar que estos síntomas causan una afectación significativa durante la fase lútea del ciclo menstrual, para diferenciarlo de los síntomas psicológicos presentes en la menstruación.

 

Clasificación:

 

Los desórdenes premenstruales de origen central son el tipo de síndrome premenstrual más reconocido, sus síntomas pueden ser predominantemente psicológicos, somáticos o una mezcla de ambos.

Se han postulado 4 variantes de síndrome premenstrual que no cumplen los criterios para síndrome premenstrual de origen central:

 

  1. Exacerbación premenstrual de un desorden subyacente: como diabetes, depresión, epilepsia, asma y migraña.
  2. Síndrome premenstrual no ovulatorio: ocurre en presencia de actividad ovárica sin ovulación.
  3. Síndrome premenstrual inducido por progestágenos: ocasionado por progestágenos exógenos presentes en la terapia de reemplazo hormonal y la anticoncepción oral combinada.
  4. Síndrome premenstrual sin menstruación: en pacientes con ciclo ovárico funcional pero que por situaciones como histerectomía, ablación endometrial o uso de un sistema intrauterino de liberación de levonorgestrel, no menstrúan.

Flujograma de la Clasificación del Síndrome premenstrual

 

Prevalencia y etiología:

 

Cerca del 40% de las mujeres experimentarán síntomas de síndrome premenstruales y de éstas, el 5 – 8% sufrirán síndrome premenstrual severo.

Actualmente se han postulado dos teorías sobre la etiología:

Sugiere que algunas mujeres son “sensibles” a la progesterona y los progestágenos
Implica los neurotransmisores serotonina y GABA

Diagnóstico:

 

Para la realización del diagnóstico se aconseja el uso de un diario de síntomas al menos durante dos ciclos menstruales, entre las herramientas más utilizadas se encuentran el Registro diario de la severidad de los síntomas (RDSS) y la herramienta de tamizaje de síntomas premenstruales (HTSP).

 

Cuando los hallazgos registrados en el diario son confusos o no concluyentes, el uso de un análogo de la hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH) durante 3 meses puede utilizarse para establecer el diagnóstico de síndrome premenstrual por la inhibición de la función ovárica cíclica.

 

Recomendaciones sobre el manejo:

 

Se debe plantear el manejo por un grupo interdisciplinario que incluya un ginecólogo con interés en síndrome premenstrual, un profesional de salud mental y un nutricionista, lo que permitirá un manejo individualizado y el uso de otros tratamientos como la terapia cognitiva conductual (en las pacientes con síndrome premenstrual severo) e intervenciones en el estilo de vida.

Algoritmo de toma de decisiones para el manejo del Síndrome premenstrual