Ablación endometrial en el manejo del sangrado uterino anormal

Guía de práctica clínica sobre la Ablación Endometrial en el Manejo del Sangrado Uterino Anormal, publicada por la Sociedad de Ginecología y Obstetricia de Canadá (SOGC), en Abril de 2015.

El sangrado uterino anormal (SUA) es una causa muy frecuente de consulta médica en las mujeres. Hasta un 30% de las mujeres busca ayuda médica para este problema durante sus años reproductivos. El objetivo de esta guía clínica es proporcionar directrices basadas en la evidencia sobre las técnicas y tecnologías utilizadas en la ablación endometrial (AE), una técnica mínimamente invasiva para el tratamiento del SUA de origen benigno.

 

Recomendaciones Destacadas:

 

  • La evaluación preoperatoria debe ser integral, con el fin de descartar cualquier contraindicación para la ablación endometrial. (II-2A).
  • Se debe aconsejar a las pacientes sobre la necesidad de iniciar anticoncepción permanente después de la ablación endometrial. (II-2B).
  • Se recomienda evaluar a la paciente con SUA con la toma de muestras endometriales y la evaluación de la cavidad uterina, estos son componentes fundamentales en la evaluación preoperatoria. (II-2B).
  • Para la ablación endometrial con resectoscopio, se recomienda seguir estrictamente el protocolo de monitorización y manejo de fluidos, para minimizar el riesgo de complicaciones relacionadas con la distención. (III-A).
  • Si existe sospecha de perforación uterina como consecuencia de la dilatación cervical o con el resectoscopio (sin electrocirugía), debe suspenderse el procedimiento y monitorizar a la paciente para detectar signos de hemorragia intraperitoneal o lesión visceral. Si la perforación se produce con electrocirugía o no se determina la causa de la perforación, debe realizarse una exploración abdominal. (III B).
  • Con la ablación endometrial con resectoscopio, si se ha descartado perforación uterina, la hemorragia aguda puede minimizarse con el taponamiento intrauterino de Foley con balón, inyectando vasopresores intracervicales o con la administración de misoprostol rectal. (III-B).